Los traidores ya tienen nombre
El fin del formato físico viene gestándose desde hace tiempo. Oficialmente, las consolas adoptaron el formato digital como alternativa durante la séptima generación, con Xbox 360 y PS3. Sin embargo, con la llegada de Xbox One y PS4, la industria cambió de estrategia y normalizó el hecho de que todos los grandes lanzamientos llegaran tanto en formato físico como digital. De hecho, en los inicios de la pasada generación, en 2013, Microsoft quiso acelerar el cambio mediante prácticas poco ortodoxas. La conexión permanente y el sistema DRM que vincula cada juego a una cuenta digital, acabando así con el mercado de segunda mano. Por aquel entonces, Sony dio un paso al frente y dijo que seguiría apostando por el formato físico, sus discos no quedarían vinculados al propietario original y su consola no requeriría conexión permanente. En aquel momento la marca PlayStation volvió a conquistar a los jugadores. Sin embargo, la aparición de los servicios de suscripción y la llegada de consolas...